Hipocresías Argentinas






El dinero no hace la felicidad. La belleza no es importante. Lo que importa es lo de adentro. Somos todos iguales. Te acepto tal cual sos. No me importa el que dirán. Lo importante son los contenidos. Yo no soy racista, pero ese es un negro cabeza. Solo quiero alguien que sea inteligente a mi lado. Los homosexuales son enfermos, pero yo los acepto. Tengo un amigo judío.

Y la lista podría ser eterna. Cuantos de nosotros caemos diariamente en estas hipocresías cotidianas. Cuantos de nosotros las aceptamos sin chistar.
Vamos, seamos sinceros, saquemos la careta, dejemos el discurso políticamente correcto y aceptemos que todavía hay mucho por mejorar y tanto para hacerse cargo.