Macri, ¡Oh Macri!

Cuando concibe y prepara su propia policía represora, está diciendo lo mismo que a los alcahuetes y abogados de sus empresas.

Cuando muestra desprecio por los porteños de clase media, está diciendo lo mismo que a los plateistas de Boca Juniors.

Cuando algún opositor desaparezca de los lugares que solía frecuentar estará diciendo que él mismo fue desaparecido por la banda de los comisarios.

Cuando algún empleado municipal se accidente, estará diciendo y contando los billetes, para tapar bocas y cauterizar conciencias, como sus obreros muertos o invalidados en las rutas que este preciado conductor de la derecha ignorante supo construir, con el sudor de las frentes ajenas. La de los técnicos e ingenieros, aclaremos.