IDENTIDAD PERONISTA I

La identidad bien afirmada y definida, es tan importante como el nombre que tenemos.
Si decimos peronismo, de inmediato pensamos en el General y Evita; en octubre del 45; en la marcha, en la lucha, en la persecución, en el regreso y en la historia.
En 63 años de historia nacional, en que el partido político más numeroso de Argentina, el más popular, el más votado, el más querido por las clases excluidas, sufrió una oposición feroz, cívica, militar y eclesiástica, igual fuimos gobierno, somos gobierno y lo seguiremos siendo a través de las sucesivas generaciones argentinas.
¿somos “una obstinación argentina”, como dice José Pablo Feiman?
¿somos “incorregibles” como decía Borges?
¿somos el “aluvión zoológico” que dijeron los gorilas?
Contestamos con la frase de un historiador opositor y extranjero (Joseph A Page) que nos quiso ofender y, sin querer, nos definió como sociedad, como identidad cívica, como verdad histórica: “Perón fue la Argentina y la Argentina fue Perón”.
Efectivamente: los peronistas y sus líderes hemos sido la Argentina; y la Argentina fue, es y será peronista durante muchos años ¡Que así sea!
¿Por qué decimos esto?
Porque en junio del 45, siendo el Coronel Perón vicepresidente, mientras Braden, el embajador norteamericano, tomaba el micrófono, alentado por la sociedad rural para promover un golpe contra Farrel y Perón, éste lo cito al embajador al despacho.
Braden, un gringo pícaro, empujado por sus amigos ricos argentinos, acérrimos enemigos de Perón, fue al grano: quería la liquidación de los supuestos bienes que el meje Berlín, Roma, Tokio, tenía en Argentina y la entrega del dinero al gobierno de los EE UU.
Si cedía a las concesiones aéreas, de posguerra, a las compañias americanas de aviación , “todas”; Washington no tendría problemas en auspiciarlo y eliminar los obstáculos que el Coronel pudiera tener para llegar a la presidencia…
La respuesta fue tan clara, como había sido la oferta: “en mi país, al que hace lo que Ud. Esta haciendo se lo llama Hijo de……” y lo invito a que saliera de su despacho. Esto sucedió en los albores del peronismo. Vayamos a la otra punta histórica.
Cristina dijo: “¿quieren que diga que el gobierno del campo puso las cosas en orden y feliz día de la bandera?”
Nuestra identidad y la identidad opositora explican la supervivencia y las sucesivas victorias del peronismo en los últimos años.
Identidad provincial también porque el compañero Scioli tuvo el coraje de decir “con la comida de los argentinos no se jode”. Identidad local porque en Benavídez hay muchos N N enterrados allí, por ser peronistas, que eran sindicalistas y militantes y no guerrilleros.
Por eso y por todos nosotros, P J de Tigre LEVANTATE Y ANDA!!!!!