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Duhalde: ¿Detrás de la muerte de Mariano Ferreyra?

Desde ayer a la tarde que se supo de la inexplicable y absurda muerte del militante del PO Mariano Ferreyra, durante una manifestación por un conflicto sindical. Este hecho lamentable comenzó a tener distintas lecturas y sospechas de quienes están detrás de tan lamentable hecho. Yo me voy a detener en un hecho que llama poderosamente la atención y que cabe aclarar no fue descubierto por la producción de 678. Durante toda la tarde en Twitter circularon dos fotografías del portal de www.cronista.com de la nota titulada “Duhalde se acerca a los gordos de la CGT”
Tratando de relatar los hechos de esta noticia cuento como se fueron sucediendo los hechos:
Entre las 17-30hs y las 18hs comienza a circular por TW un link que llevaba a esta nota de el cronista hago clik en el link y leo la nota acerca de la reunión que habían mantenido Duhalde y Pedraza el día martes 19/10/2010 la fecha del encuentro se infiere porque la nota es subida el día 20/10/2010 y en ella se refiere que el encuentro fue el día de “ayer”.
Horas más tardes comienza a circular, también por Twitter. Que la fecha de emisión de la nota fue cambiada al día 16-09-2009 y como prueba de ello aparece la foto de la nota modificada.
Una cosa esta bien clara y es que quienes relacionan a Duhalde con el asesinato es la gente que participa en las redes sociales y no el gobierno nacional como muchos quieren hacer creer.
La pregunta que me hago es muy sencilla:

¿Qué NECESIDAD HABÍA DE CAMBIAR LA FECHA?

 ¿Hay algo que ocultar?

Así fueron los hechos….pensa lo que quieras
te dejo las fotografías como prueba.

 Imagen de la noticia a horas de la tarde de ayer

Imagen del noticia modificada


Duhalde - Terragno

La cara de felicidad de Don Mariano la noche del domingo, era total...
¡Grondona estaba exultante! Imagínense que cuando ya ningún oligarca con algo de experiencia tenía esperanza. Bergoglio mediante, con esta alianza, todo volvía a poder ser.
Si comparamos este rostro infame con el que veía, de cuerpo presente, el fracasado acto de los patrones rurales en Palermo, era bien distinta la cosa. El estanciero intelectual y aristotélico docente de los pichones de buitres, se sintió ayer, seguramente, como cuando escribió el comunicado 150 para papá Onganía...
¡No era para menos! Hay otro G.A.N. (gran acuerdo nacional) en su Argentina.
A Duhalde le costó siempre digerirlo; pero si hace una ensalada con Terragno, acompañémoslo, caramba.
Sin Reutemann, sin el Colo, sin el Cleto, sin Gorilita, este nuevo binomio, es la cara maquillada del liberalismo, para derrotar a este gobierno maldito, como dice Felipillo y piensa Grondona, Ratazzi, Mauricio, Fraga, Cavallo, Melconián, etc. Etc.
Así como empieza la nueva U.D. el contubernio fue dejando a muchos sin espacio.
Esos están resentidos. Los Libres del Sur y Proyecto Sur y Lozano y Leuco y Eliaschev
Y Clarinete, ¿dónde se van a poner? Los disidentes ¿van a apoyar a Terragno vice, con la experiencia del Cleto? Cuanto dilema junto...
Mientras, el gobierno y su pueblo avanzan. Contra todos los ladridos perroristas, contra todos los bramidos de los jerarcas del campo, contra todos los rebuznos de la Conversión Cívica.
Así que el rejunte este nos divierte. Y no podemos parar con el asunto remanido y habitual en nosotros: las comparaciones.
En una de las primeras elecciones presidenciales del siglo, para ir sin DUHALDE, QUE A LOS TIGRENSES NOS DEBE UNAS CUANTAS, fuimos con el Adolfo. (¡Perdón Néstor!) Pintaba como el mejor, superior a los bastante votos que se suponía tenía gorilita. Salió quinto, lejísimos. Duhalde Terragno pueden ser terceros a cuartos, lejos.
PRONTO VAMOS A INAUGURAR LA CONSULTORA...
Total, si todos pronostican, ¿porqué TIGREPERONISTA no?

Julio Piumato: Operación para desvirtuar al Peronismo.

Una campaña de afiches de dudosa autoría, vincula falaz y malintencionadamente a Hugo Moyano con Eduardo Duhalde. La movida es otra expresión más de la última estrategia que se ha dado la derecha argentina: intentar desvirtuar al peronismo, instando a una nueva depredación de su contenido ideológico. Duhalde, Reutemann y De Narváez están decididamente en contra de los asalariados argentinos, mas no tienen futuro en su cruzada neoliberal. La reconstrucción del peronismo para y por los trabajadores, ya no tiene vuelta atrás.

DUHALDE, REUTEMANN y DE NARVÁEZ, CONTRA LOS TRABAJADORES

La derecha argentina no se conforma con mandar al Ricardo Fort de la política nacional, Francisco De Narváez, a autoproponerse para conducir el peronismo.
Miserables y desafortunados, creen que un Kirchner convaleciente de la carótida, será una presa fácil para Duhalde y Reutemann. Se equivocan: si bien es a Kirchner a quien intervinieron quirúrgicamente, son los dinosaurios neoliberales a quienes no les llega sangre al cerebro. Sabiéndose perdidos en la Historia, insisten en la parodia de un peronismo chic, concheto y marquetinero, cual perfume.

Esa versión oligárquica del justicialismo se ha convertido, una vez superada la estafa ideológica de los años 90, en una simple nota al pie, nostálgica, como una borrachera triste, que ya no puede impedir la otra narración, ese gran relato de la historia social y política argentina, de la que el movimiento peronista ha escrito sus mejores páginas.
Es ese camino de movimiento plebeyo, el hecho maldito del país burgués, con una rica historia insurreccional a veces, en el gobierno otras, prohibido y perseguido y combativo siempre, el que promete seguir transitando el Partido Justicialista. Lo avalan sus hombres y mujeres más encumbrados y también los más anónimos, que escriben su derrotero desde hace 65 años, soportando desprecios, cárcel, crímenes, desapariciones, y además olvidos, como los que parecieran atrapar nuevamente a esos falsos pejotistas, propios de un salón de té y distantes por completo de la Plaza de Mayo.
Sólo así se entiende la loca operación política y mediática montada en las últimas semanas, cuyo notorio objetivo es confundir a desprevenidas capas de la población. Durante los días previos, insistieron en una imaginaria rebelión de diputados e intendentes justicialistas, supuestamente distanciados y críticos de Néstor Kirchner, que no fue tal. Hasta trataron de sumar a Hugo Moyano al entuerto, sacando groseramente de contexto sus declaraciones y haciéndole decir al camionero lo que el líder obrero no había expresado: la existencia de disidentes al interior del partido.
Sólo en los multimedios informativos, como Clarín, no se permiten el disenso y el libre debate entre sus escribas y comentaristas. ¿Será posible que en el diario de Ernestina, y en sus múltiples licencias para operar radios, sistemas de cable, soportes de banda ancha, canales de televisión y sitios digitales de información, todos, absolutamente todos sus opinadores y cronistas piensen exactamente igual? En los partidos democráticos, acostumbrados a intervenir en la cosa pública, eso no sucede. Tampoco en el PJ, organización política fundamental para la vida democrática del país, mucho más determinante para la vigencia del sistema republicano que los medios concentrados en poquísimas manos y que expresan siempre la misma tendencia en sus noticieros.

Lo concreto es que la nueva mentira a la que recurren ahora, teje una eventual candidatura del mismo Hugo Moyano junto a Eduardo Duhalde; uno para gobernador bonaerense, el otro para presidente de la Nación.
Nada más falso. La operación es evidente, por lo sincronizado de sus expresiones. A la vez que manos anónimas montan una campaña callejera, de afiches en dos colores, en la que se finge un acuerdo entre Moyano y Duhalde con miras al 2011, periodistas de dudosa credibilidad inventan un cruce entre el líder de la CGT y el Gobierno por la “inflación”, ese fantasma que azuzan cada vez que ven escapar el control de importantes variables de la vida política y económica. Una verdadera campaña a dos voces, que en el día de hoy hasta merece la portada del diario Clarín.

Ya en 2008, en pleno conflicto con la camarilla sojera, el Gobierno había adelantado el debate, que ahora se sube velozmente a la realidad coyuntural del país: la oligarquía vacuna quiere llevar a 80 pesos el kilo de lomo, para comérselo ellos solos, y el resto, exportarlo a las grandes economías europeas, para provecho exclusivo de sus suculentas cuentas bancarias. De ahí el conflicto entre el Gobierno Nacional y las patronales rurales, que ven en el Estado y en sus mecanismos de control e intervención en el ciclo económico, el gran enemigo de sus intereses inmediatos. Es notable: cada vez que la Presidenta hace luz sobre la distribución del ingreso y la apropiación indebida por parte de poderosos actores económicos sobre los dividendos que deja el creciente desarrollo argentino, la corporación empresaria mediática, que tiene alquilada sus páginas y micrófonos a los opositores de todo pelaje, echa mano al fantasma de la inflación. 
¿Será así porque se acercan las discusiones paritarias para todos los gremios de la cada vez más diversificada producción nacional, excepto los judiciales, que seguimos demandando a la Corte Suprema la creación de ese ámbito formal, civilizado y democrático de zanjar conflictos sectoriales?



¿Les interesará, acaso, condicionar las discusiones, apelando a espectros del mal económicos y falsas inseguridades sociales y políticas, para desvirtuarlas y confundir al trabajador organizado sobre su rol en la construcción de otro modelo de país, ajeno completamente al neoliberalismo que la derecha política, económica y comunicacional anhela cada vez más desembozadamente?

Es previsible, entonces, que cuando el Gobierno encare decididamente la reforma a la ley de entidades financieras impuesta a sangre y tiros por la dictadura de José Alfredo Martínez de Hoz, la derecha excite otra pesadilla: la de la corrida bancaria y el corralito financiero. Mas ya nadie va a creerle, de tan predecibles que se han vuelto sus tácticas corrosivas, de desgaste, mentira y manipulación.

Por Julio Piumato       
Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista
 

Sergio Massa: asegura, "Duhalde cumplió un ciclo"


No creo que sea malo que el Fondo del Bicentenario se ponga en marcha porque sería beneficioso para el país.


Por Jorge Repiso


El despacho es inabarcable, blanco y alto, con kilométricos y antiguos ventanales por los que se cuelan los ruidos de la calle. Los muebles son modernos, hay sillones negros por donde se mire. Sólo desentona una araña de cristal que cuelga vaya a saber desde qué época. Hay bustos de Eva Perón, San Martín y algunas fotos del intendente de Tigre con el ex presidente Bill Clinton y el brasileño Lula da Silva.

Sergio Massa atiende de ropa informal y pide unos instantes para firmar decenas de papeles y convenios. Recién llegado de Pinamar, bronceado, tiene trabajo acumulado y poco tiempo para el diálogo. Pero su charla se extiende: “Ahora vivo con menos presión –explica– pero me vino bien descansar. Después de siete años donde no paré la bocha, pude descansar quince días seguidos”.

–Dijo que vive mejor. ¿Está arrepentido de su paso por el Gobierno?

–No me arrepiento para nada. Era lo que tenía que hacer. Aquella decisión no merece un juicio de valor porque eran tiempos muy particulares. Salíamos del conflicto con el campo, se habían marchado el ministro de Economía, el secretario de Agricultura y el jefe de Gabinete. Uno vive en este país y debe hacerse responsable.

–¿Cómo es volver al municipio?

–Es disfrutar porque la intendencia me gusta mucho. No sólo soy una persona de despacho: las cosas a resolver están en la calle y hay que poner el cuerpo para lo bueno y lo malo. Trabajar en el gabinete es tener la mirada macro de la política.

–¿Todavía se frecuenta con Cristina o Néstor Kirchner?

–No los frecuento pero tengo contacto. De hecho, hablé varias veces con Kirchner.
A mediados de enero, el presidente del Partido Justicialista bonaerense, Alberto Balestrini, convocó a un congreso en el partido de Tres de Febrero. Massa, congresista, no estuvo allí.

Balestrini estalló: “Si manifiesta sus disgustos no concurriendo y lo hace a través de los medios, es evidente que su preocupación se parece bastante a la de los adversarios que tuvimos que enfrentar el pasado 28 de junio”.

–¿Quién tiene la razón, usted o Balestrini?

–Nadie. Cada uno expresa lo que siente desde el lugar que le toca.

–¿Y por qué no asistió?

–Porque en ese congreso se cerraba el año y no valía la pena ir a manifestar cuestiones chiquitas. La discusión de espacios no tiene necesariamente que ver con un proyecto de país que, en todo caso, se discutió al cierre del encuentro. Discutir eso allí era bajar un escalón que no correspondía.

–¿Sigue sosteniendo que falta autocrítica?

–¿Vos me lo decís para que me vuelvan a contestar?

–Es que habló poco y nada sobre el congreso.

–En general quiero hablar sobre gestión y terminan preguntándome cualquier cosa. Y yo termino respondiendo hasta de autocríticas.

–¿Qué es ser desobediente en el justicialismo?

–(Se ríe con ganas). Es no obedecer siempre y ciegamente la posición del partido.

–¿Faltar a un congreso del PJ?

–Hay muchas otras maneras de manifestar las cosas sin faltarle el respeto a la estructura del partido. A veces, uno puede plantear que no está de acuerdo.

–La última semana, en Pinamar, un grupo de diputados bonaerenses cuestionó la conducción de Néstor Kirchner en el PJ. ¿Hay una rebelión en el partido?

–Me enteré del episodio por los diarios. Este es un año para gestionar y dejar la discusión política-partidaria para más adelante.

–¿Cómo analiza que Hugo Moyano haya confirmado que algunos dirigentes estaban disconformes con Kirchner?

–A Moyano le preguntaron sobre eso en una radio y él simplemente dio una respuesta.

–¿Y usted que opina: Kirchner tiene que seguir al frente del PJ?

–Nuestra conducción fue elegida hasta 2012. En todo caso, habrá que esperar para dar esa discusión.


En los últimos años, Massa desandó camino: además de comandar Tigre, fue director ejecutivo de la Anses nombrado por Eduardo Duhalde y reconfirmado por Néstor Kirchner. Y un día fue convocado para ejercer la jefatura de gabinete de ministros del Poder Ejecutivo. Cuando terminó su ciclo en la Rosada, retomó su puesto en Tigre. ¿Y después de esta etapa, qué? El paso siguiente, por lógica para cualquier político, es apuntar a un territorio más grande.

–Cuántas notas sobre usted en el último mes…

–Y eso que estaba de vacaciones. Creo que también el haber sido jefe de Gabinete resulta atractivo para ustedes aunque, en definitiva, hoy soy un intendente más. Quizás mi paso por otros lugares haga esa diferencia.

–Y ahora que está de vuelta, ¿trabaja por alguna aspiración más allá de la intendencia?

–Por ahora hay un 2010 donde quiero ser un buen intendente. Me gustaría gobernar algún día Buenos Aires pero hablar hoy de candidaturas es un despropósito. Este es un año de gestión.

–Falta bastante para el 2011…

–Hay que aprovechar que no hay elecciones para gestionar. En nuestro caso, nos ocupan temas de promoción de inversiones, crecimiento de infraestructura de servicios para el municipio, incremento de la red vial y recuperación del espacio público.

–Hablemos de gestión. ¿Cómo cerraría un óptimo 2010?

–Con la terminación de cloacas en algunas zonas de Tigre, la construcción de cuatro jardines de infantes, la mayor recuperación de hectáreas para espacio público, la construcción de otro polideportivo en Rincón de Milberg, la construcción de dos centros de salud y un nuevo modelo de atención que agiliza los tiempos.

–Hagamos de cuenta que se postula en 2015. ¿Para quién jugaría en ese caso?

–Para el PJ. Soy presidente del partido, miembro del Consejo Nacional y congresal provincial.

–¿Con Eduardo Duhalde?

–Duhalde cumplió un ciclo. Es un tipo que tuvo un rol importante, pero volver a ser candidato es un error.

–Le preguntaba por usted, de qué lado se iba a recostar.

–La discusión siempre se plantea en términos paternalistas. En 2015 habría que ver qué están haciendo tipos jóvenes.

–¿Le pidieron candidatearse para el 2011?

–No.

–¿Se siente preparado para gobernar la provincia?

–Me siento preparado para llevar adelante cualquier tarea.

–Alfonso Prat Gay y Alberto Fernández se fueron del gobierno y hoy están ubicados en la otra vereda, como si nunca hubieran participado de la gestión.

–Es la lógica de construir a partir del fracaso ajeno. Yo fui parte del Gobierno y quiero que ese equipo tenga éxito. Pero existe eso de pararse enfrente y destruir al otro. Eso la gente no se lo cree.

–¿Critica a esos ex funcionarios?

–No, cada uno sabe lo que tiene que hacer. No creo que sea malo que el Fondo del Bicentenario se ponga en marcha porque sería beneficioso para el país, para el Estado y para los privados. No puede ser que se opongan porque lo encara el gobierno. Tenemos que salir de la lógica de los necios. No hay que poner piedras en el camino.

–¿Martín Redrado puso piedras?

–Quiso advertir una situación y al final terminó siendo parte de un problema. Tengo buena relación con él, es un cuadro técnico sólido y aunque no entendí su renuncia, tampoco me parece trascendente. Él me agradeció mi sinceridad porque le transmití lo que pensaba: para mí, tenía que dar un paso al costado y no ser parte del problema. Su salida cierra un capítulo. Ahora, sin especulación política, deberán concretar el Fondo el Bicentenario, la operación de los holdouts y el reingreso de la Argentina a los mercados internacionales.
|| Fuente: (VEINTITRES)