Arrancados VERDES

Si has estado en un partido vecinalista (con excepción de las provincias del litoral) nunca vas a ser un militante.
Todos los que siembran y riegan, solo su propia quintita no tienen común-unión ideológica. Todo es cuestión de proteger intereses personales y/o sectoriales.
Es una cuestión de prebendas, negocios, azar electoral, todo eso adornado “con mucha decencia”. Entendeme y no te molestes en el árbol vecinalista, si sos hábil, podes llegara ser Gardel con guitarra eléctrica.
Pero los militantes creemos que te arrancaron verde.
Más claro en vez de que te vendan por fruta madura, vas a ir a parar al canasto; el de la fruta podrida.
Para peor, ya no podes potenciar más una necrofilia que te abruma.
¿Te acordas cuando un día de 1993 se te dio por pensar en voz alta? El beto casi te ahorca, mientras las mujeres te lo sacábamos de encima, los muchachos ¡aplaudían! (al beto, claro).
Los negros peronistas somos así que le vas a ser, pero sabes ahora estamos “mansos y tranquilos”, como Piero.
Ahora que tenés una quintita chiquita y fragmentada, ya no podes cerrar los kioscos de los que te critican. Ni inhabilitar los negocios que le hacían sombra a tus negocios (Italia y guareschi) y tampoco podes detener (x $700 diarios) a los micros de la línea 21, (que traían “negros secos”, hasta el puerto de frutos), tampoco podes escriturar casas, sin dueños vivos y entregarlas a tus amigos de la caridad (caridad, no calidad).
Massa tal vez no sepa que ese es su triunfo más grande: HABERTE DERROTADO EN LAS URNAS (no en el correo, te acordas?).
Adiós, au revoir, goodbye, arrivedercci, ¡aña menbuí!
Toma para tu cosecha, arrancado VERDE.